jueves, 9 de agosto de 2012

La Bicicleta del auxiliar

La bicicleta del auxiliar

Cuando no se puede ver con los ojos se aprende a mirar con la mente; la cabeza se recrea y la inteligencia es el bastón más seguro para apoyarse cada día y seguir adelante. A sus 85 años de edad, Antonio Tofiño Perdones, afincado en Bayuela, pero natural de Cebolla, conoce muy bien el obstáculo que supone la pérdida completa de la visión, por culpa de una miopía degenerativa que le arrebató el sentido de la vista hace ya 5 años. Los sueños e ilusiones se hunden y la pena invade buena parte de la razón de existir cuando los ojos se cierran al color de las cosas. El sentimiento de inutilidad aflora en un jardín oscuro en el que el sol ha dejado de brillar. Este no es el caso de nuestro personaje, que ha sabido encontrar la luz de las cosas en algo que no se puede apreciar a simple vista y ha aprendido a abrir por completo los ojos del alma. Los recuerdos para ese auxiliar que llegó a Bayuela allá por los años cuarenta del siglo pasado permanecen intactos en su cabeza. La bicicleta con la que Antonio llegó a trabajar a la localidad, de la mano del entonces secretario Domingo García Murga, supo estacionar en el municipio y encontrar el ambiente perfecto. Su pelo blanco, casi del color de la nieve, es una seña de identidad de su edad. Sin embargo, los que le conocieron en su juventud le recuerdan como un joven apuesto, ordenado, y de buena presencia. Ahora que ya han pasado casi 70 años, desde que aquel joven auxiliar se encontrara con un Bayuela muy diferente a lo que es hoy, las cosas son muy distintas. Antonio llegó en una situación de posguerra en la que el municipio no tenía agua en los hogares durante todo el día, las calles eran plenos barrizales y las casas no disponían de las medidas de higiene indispensables. Algo distinto a las comodidades que había en la localidad de la que provenía. No obstante, la villa de Castillo de Bayuela le cautivó. Tofiño, como le conocen muchos en su pueblo, se sintió amarrado por la forma de vida y la organización de la localidad. Tanto es así que nunca se ha marchado y, actualmente, envejece en una tierra que le ha arropado con paños de seda. En el camino de toda su vida confiesa que siempre le ha acompañado su fe en Dios. Él mismo reconoce que sus padres le enseñaron a ir a la iglesia y a respetar a la gente, valores que permanecen inherentes a su persona. Un solo nombre produce la emoción en nuestro retratado: Carmen, que junto a sus seis hijos representa lo más importante en la vida de este anciano octogenario. Con sus manos unidas y sus miradas fundidas en un mismo son sobran las palabras para expresar el amor que aún sigue intacto en sus corazones, tras pasar toda una vida unidos. Juntos rezan, pasean, conviven… Carmen representa el bastón y el principal apoyo que Antonio Tofiño necesita. El que fuera auxiliar escucha atento los textos que su mujer le narra y su imaginación se dispara al recrear todo lo que escucha con la mente. Junto a su mujer, es capaz de soñar y recorrer con la mente dando pedales con su antigua bicicleta por los recuerdos, las ilusiones y los deseos. Una última parada para la bicicleta del auxiliar y un pequeño deseo: volver a ver el Rostro de Carmen unos segundos.

miércoles, 18 de abril de 2012

40º Aniversario de la Facultad de Ciencias de la Información

“Las prácticas no sirven de nada si no se tiene una base teórica”.

Los profesionales de la información coinciden en la necesidad de un conocimiento teórico en el 40 aniversario de la facultad de Ciencias de la Información.





La gala preparada por la emisora de radio de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, Inforadio, para conmemorar su 40 aniversario contó con la presencia de un amplio abanico de participantes, entre los que se encontraban antiguos alumnos y otros personajes vinculados a la misma.
El encuentro celebrado el pasado 14 de Marzo en el salón de actos del edificio nuevo de la Facultad de Ciencias de la Información contó con aportaciones de periodistas de los más diversos ámbitos. Entre ellos el profesor y experto en periodismo de guerra Pablo Sapag, que remarcó la importancia del estudio teórico en la facultad de esta forma: “Las prácticas no sirven de nada si no tienen una base teórica”.
Además aprovechó la ocasión para recordar que la universidad española es una de las más baratas del mundo, por lo que reivindicó la defensa de esta universidad, ya que, en palabras de Sapag, eso podría estar en peligro.
Sin cambiar de tercio, Gabriel Sánchez, periodista y escritor, reconoció la labor del periodista, centrándose en el periodismo de guerra, que ha vivido en primera persona. “Tengo el privilegio de haber sido testigo de los acontecimientos más importantes de este país”, se enorgulleció. Seguidamente aprovechó la oportunidad para destacar la vinculación del periodista con la historia, en especial la labor del periodista de guerra; ya que, en palabras de Sánchez, no conoceríamos muchas noticias si no existiesen estos profesionales de la información, por lo que resalta la figura de este tipo de periodista como algo fundamental para conocer la historia.
También reconoció que la situación del periodismo no es la misma que cuando él comenzó. “Cuando empecé el acceso al periodismo era más fácil”, señala, a lo que añade que antes todos los periodistas incluso se conocían entre ellos. También admite que la vocación llevaba a buscar trabajo y este se encontraba, cosa que hoy no ocurre. En cualquier caso destacó, en la línea de Sapag, la formación académica como algo básico para cualquier periodista.
El mensaje de esperanza para los cientos de jóvenes que estudian periodismo y temen no encontrar empleo al lanzarse al mundo laboral lo dio Pedro Mardones, del programa Callejeros, que de la emisora de la Facultad, se lanzó al mundo laboral. Con ese mensaje quiso hacer llegar a las decenas de jóvenes que le escuchaban un llamamiento a perseguir las oportunidades que ofrece la Facultad, como es el caso de Inforadio, ya que, según él, eso puede abrir puertas en el mundo profesional.
“No nos podemos quedar en una parte, hay que ir más allá”, reivindicó en esta misma línea Araceli Infante Castellanos, licenciada en periodismo por la Complutense y con un master en Relaciones Internacionales por la misma universidad. Aunque asegura que las clases le dieron el conocimiento del concepto de periodismo, comparte que no se puede limitar en ese punto, hay que ir más allá e incluso defendió la beca ERASMUS como una oportunidad de abrirse paso. Para ella estudiar fuera fue una experiencia fantástica y a la misma vez dura, ya que al principio se le hizo un poco arduo el estar en el extranjero y tratar con una lengua que no era la suya, reconoció. Pese a todo admite que la experiencia fue muy satisfactoria.
“Estudiar fuera te abre muchísimo la mente y te cambia para mejor”, dice Infante.
De la misma forma que hicieron sus compañeros, Araceli Infante reivindicó la importancia de un estudio teórico: “La enseñanza universitaria te ayuda a hacerte mayor académicamente”. Va más allá y asegura que nunca ha tenido ninguna duda de quién es y qué hace. “Eso me lo ha dado la facultad”, concluyó.
La gala trastocó todos los ámbitos del periodismo e incluso quedó demostrada la aportación de la Facultad, en estos 40 años, a todas las facetas de la profesión. Tal es el caso de las periodistas deportivas que acudieron a la gala para dar constancia de ello.
Una de esas voces femeninas del mundo deportivo en el acto fue la periodista de RTVE Paloma del Río que dijo convencida que no teme por la desaparición de la cadena de teledeporte, ante una pregunta que se le hizo.
El acto también contó con la presencia de otras protagonistas femeninas vinculadas al mundo de los deportes como es el caso de Lola Hernández, que conserva aún grandes recuerdos sobre el sitio donde estudió, y Eva Turégano, que explicó a los presentes la dificultad para entablar relaciones entre los futbolistas y los profesionales de la información, ya que, según ella, los distinguidos en el mundo del fútbol se suelen mantener más cautelosos que otros deportistas.
En definitiva, todos los asistentes a la gala recordaron buenos momentos que vivieron en el edificio gris; tan característico de la Facultad de Ciencias de la Información, y que ha reunido a profesionales de los más diversos ámbitos del periodismo para celebrar su 40º aniversario. Todos ellos coincidieron en un mismo mensaje: la necesidad de la formación académica en la Facultad para, después, abrirse paso en el mundo laboral.
Ahora sólo queda esperar al 50º aniversario de la facultad de Ciencias de la Información para celebrar otro acontecimiento de gran envergadura en el edificio que, pese a las transformaciones que ha sufrido en casi medio siglo, sigue siendo “un espacio lleno de libertad y repleto de conocimiento”, según expusieron algunos de los asistentes al encuentro.

miércoles, 4 de abril de 2012

Paseos de Acuarela



Atmósfera tranquila, silenciosa, ambientada por el relajante sonido de una música armoniosa y dulce que hace trasladar los sentidos. Un pequeño universo rodeado de obras artísticas, envueltas por un fondo amarillento que nos recuerda a la arena de la playa. Una playa en la que el mar pintado sobre papel rompe sus olas y deja al descubierto varios pinceles y una bandeja de acuarelas.
Tras una de las puertas de la estancia, situada en una pequeña calle próxima a la Plaza Monumental de las Ventas, un pequeño retrato, sin un lugar destacado, casi escondido. Como artista que pone la firma a su obra, podemos apreciar que, aunque algo más joven, el retrato coincide con el rostro de Juan Díaz Almagro, pintor, como prefiere que le llamen, en lugar de acuarelista, natural de El Real de San Vicente y afincado actualmente en la capital española.
Inconformista y decidido, vivaz y a la vez delicado, pintor y amante de la poesía. Un serrano que ha conseguido extender su obra más allá de las fronteras del territorio español y hacer crecer el arte de la acuarela en España hasta el punto de despojarla de su calificativo de ‘hermana menor’ en la pintura.
En el año en que se cumple el cuarenta aniversario desde que este pintor de amplia sonrisa y cabello color ceniza realizase su primera exposición, allá por el año 1972, cuenta con un amplio número de galardones y reconocimientos que dan fe del valor de sus obras. Entre sus mayores logros cabe destacar el Premio Nacional de Acuarela, que consiguió a principio de la década de los noventa. Además, tres años más tarde, la ciudad de Talavera le nombra ‘Cerdán de Oro’, en reconocimiento a su trayectoria artística en la localidad.
Enamorado del mar y de sus raíces, ha demostrado saber abordar ambas cosas en su obra. Así lo demuestra una acuarela que realizó en El Piélago y que le compraron en Castellón pensando que se trataba de una vista del mar. Resulta curioso el caso si analizamos el significado de la palabra piélago como sitio desde el que se ve el mar.
Y es que este serrano que piensa que la mejor obra es la que está por hacer lleva sus raíces en la sangre. Allá por donde ‘sale a pasear’, según denomina a su manera de viajar, siempre tiene muy presente de donde procede.
Cuando tiene ocasión, no pierde la oportunidad para dar un paseo hasta su casa de Santander, eso sí, acompañado de sus acuarelas. En este lugar, tan característico por los numerosos piélagos que hay y por tener un supermercado con el mismo nombre que el arroyo realeño de El Alisar, Juan Díaz recrea con el pincel lo que la vista y la imaginación le permiten.
En su antro de artista en la capital madrileña está Juan Díaz, apegado a su cajetilla de tabaco y su mechero negro. El humo que desprenden sus caladas se expande por un espacio que invita a la mente a acompañarle en sus paseos, paseos que han quedado marcados en el papel y que han formado un camino hecho de acuarelas.



miércoles, 29 de febrero de 2012

II Concurso de Poesía Ángel Deza Agüero



Enlace Web: http://unaltoalapoesia.jimdo.com/

sábado, 28 de enero de 2012

Perfil de Carlos Elordi Cué.

Una mesa y un ‘casco’ de periodista para contar historias.










Se muestra como un gran apasionado de la política y la prensa. Tanto es así que, este periodista de voz tenue y mirada afable, no recuerda cual de las dos inclinaciones condicionó antes su vida. Probablemente naciera yuxtapuesta una a la otra, aunque de lo que sí tenemos constancia es que desde los 14 años el periódico ha sido su compañero de viaje. Un compañero de viaje que le ha llevado a recorrer la actualidad política y periodística de EL PAÍS.
Como analista político que es, le enardece vivir una campaña electoral en la que los resultados no están claros y ver los esfuerzos de los partidos por intentar acertar con el mensaje, cambiar corrientes de opinión y arrastrar los últimos votos, que en la mayoría de los comicios pueden ser decisivos, aunque en la campaña que ha llevado a Mariano Rajoy a la Moncloa, según manifiesta, no lo hayan sido tanto.
El perfil de Carlos E. Cué, en la red social de Twitter, da fe de que se ha sentido un poco decepcionado con las últimas elecciones nacionales, ya que el resultado estaba cantado de antemano. Además, nos confiesa que un único debate, como ha habido en esta campaña electoral, le parece un gran retroceso y admite que lo interesante de la política es que haya incertidumbre en el resultado.
Para este licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Alcalá de Henares, esta campaña contrasta con la que arrebató en 2004 el Gobierno al Partido Popular y que estuvo enmarcada por el atentado del 11 de Marzo. Los cuatro días de marzo que cambiaron un país significaron el acontecimiento de su vida periodística más trascendental y, sin ninguna duda, cambió su vida profesional. Este hecho, que vivió casi a tiempo real, hizo que muchas personas cambiaran su voto y algunos que no tenían pensado acudir a las urnas lo hicieran; un suceso, que para él, no había ocurrido nunca antes en ningún país.
Siempre se muestra muy respetuoso con la intención de voto de cada persona, por lo que opina que la gente vota siempre bien a quien quiere. En esta misma línea, alega que en los atentados previos a las elecciones no se votó de manera impulsiva, sino que se obligó a plantearse determinadas cuestiones, no menos reflexivas, como la gestión que se hizo de los atentados, en tan sólo 24 horas.
Todo el mundo se interesó por la política durante esos tres días, sin embargo, a este analista que lleva más de 12 años ocupando la sección de política del diario de mayor tirada en España, le extraña que la gente no se interese más por ella, ya que todas las decisiones importantes que afectan a la vida de las personas se toman en la política. No obstante, alega, a la vez que se rasca la oreja, no sorprenderle que la población se encuentre desencantada de los políticos que hay hoy en día, y señala como causa principal el debate político que existe en la actualidad. Tampoco cree que haya malos políticos en sí, sino que a veces la dinámica del propio debate político impide sacar lo mejor de ellos. En cualquier caso, se echa de menos un mejor enfoque en política, según este madrileño que no concibe el periodismo sin un conocimiento clave de la legalidad.
Desde su despacho, o una mesa como prefiere llamarlo él, situado al fondo de la redacción, analiza la información política cada día. Dice que un buen analista político debe conocer los temas en profundidad, estudiarlos a fondo, saber de qué está hablando y tomar distancia para hacer el análisis. En este último aspecto reflexiona y alega que la objetividad es casi imposible; pero la distancia no, por lo que ésta siempre se tiene que dar a la hora de realizar un análisis. Elordi nunca olvida lo que él mismo denomina el ‘casco del periodista’, que es guardar cierta distancia después de entender el tema.
Siempre dispuesto a ir más allá de los hechos y analizarlos, que en formular una opinión, reconoce que en España hay buenos analistas políticos, pero destaca un mayor encarnizamiento de determinadas posiciones políticas con respecto a otros países. En cualquier caso, no cierra ninguna puerta al cambio, ya que si las personas se están alejando de la política es porque hay mucho que mejorar.
La moda no es lo único que evoluciona para este periodista, que porta unas llamativas zapatillas, con americana, pantalón negro y camisa blanca en el momento de la entrevista. Para Carlos Elordi la política ha avanzado en los últimos años en numerosos aspectos. Admite que hace 30 años era impensable que hoy se conociera el patrimonio de los políticos y los miembros del gobierno y, además, cree que se ha evolucionado en transparencia, aunque reconoce que todavía queda un largo camino por recorrer.
Sin embargo, no todo siempre evoluciona favorablemente en política, destaca que algunos aspectos como el encarnizamiento, la dificultad para hablar de las cosas de fondo o para hacer debates pausados sobre múltiples aspectos han ido empeorando con los años, por eso se reafirma en que deberían mejorar.
Con un trato cercano y bajo una única condición: hablarle de tú, este joven periodista, que realizó el Master de El País, asegura que el periodismo es algo que va día a día, por lo que alega que nunca se sabe dónde se puede acabar. Aunque le gusta la política, también le despiertan interés otros muchos campos, como la economía, el ámbito internacional, Latinoamérica… Su mayor pasión es hacer buen periodismo y contar historias, pero, sobretodo, divertirse con su trabajo.
Ahora que hemos estrenado gobierno, Carlos Elordi Cué apuesta por darles un margen de 100 días de rigor, ya que cuentan con un amplio respaldo en las urnas y una oposición hundida, además de muchas personas que les han votado convencidas de que en poco tiempo van a resolver las cosas, por lo que señala que tendremos que esperar para valorar sus actuaciones.
El joven periodista de El País nos acompaña a la salida y nos despide. Nos estrecha la mano y con una leve sonrisa se pone ‘el casco de periodista’ y regresa a su trabajo.


miércoles, 18 de enero de 2012

Entrevista José Apezarena - El Confidencial Digital.

José Apezarena Armiño:

“Internet ha sido el vehículo que corre mucho”




SOBRE LA MESA DE SU DESPACHO TIENE UN ORDENADOR. ESTE PERIODISTA LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN POR LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA HA VIVIDO MUY DE CERCA LA EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS Y TAMBIÉN LA LLEGADA DE INTERNET.
DESDE SU COMIENZO COMO PERIODISTA EN LA AGENCIA EUROPA PRESS HA PASADO POR LOS SERVICIOS INFORMATIVOS DE ANTENA 3 DE RADIO O LA CADENA COPE. TAMBIÉN HA SIDO DIRECTOR ADJUNTO DE EXPANSIÓN Y LA GACETA DE LOS NEGOCIOS, ENTRE OTROS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
JOSÉ APEZARENA ES EL ACTUAL EDITOR DE EL CONFIDENCIAL DIGITAL, LO QUE LE HA HECHO CONOCER DE PRIMERA MANO LA EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO DIGITAL. “MÁS QUE NUNCA ES NECESARIA LA FIGURA DEL PERIODISTA”, AFIRMA EL TAMBIÉN ESPECIALISTA EN LA CASA REAL ESPAÑOLA RESPECTO A LAS TEORÍAS QUE AUGURAN UNA DECADENCIA DE LOS PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN.

“La repercusión de las informaciones es mucho más poderosa en Internet”, señala Apezarena. De esta forma, cree que noticias como las que atañen a Iñaki Urdangarín no habrían tenido el impacto que han tenido sin la existencia de la Red. Esto se debe, según el Editor de El Confidencial Digital, a que todo el mundo tiene acceso inmediato e instantáneo, y, además, puede dar su opinión en Internet.
Como no podría ser de otro modo, la red de redes afecta al trabajo profesional de los periodistas. “Hay que dedicar tiempo a Internet”, apunta el que empezara como corresponsal de Europa Press. A esto le añade que se camina hacia la unificación de redacciones, “el periodista deberá volcar la información en varios soportes, uno de ellos Internet”.
El Ciberespacio, además, se ha convertido en un elemento de consulta y documentación. No obstante, reflexiona sobre la documentación en la red: “Hay que tener agilidad para ver qué hay detrás de una fuente, ver de dónde procede”. A esto añade que Internet está empezando, por lo que el periodista se tendrá que plantear métodos y rutinas de trabajo.
Internet es un medio joven, que apenas empieza a despegar. La inmediatez que este aporta hace que, en muchas ocasiones, pueda nublar la necesaria prudencia en la comprobación de las cosas. “Los errores se pagan caros en la Red”, apunta Apezarena, aunque se muestra optimista y apuesta por que aprenderemos a no correr si las cosas no están aseguradas.
No sólo deberá despegar la figura del ciberperiodista a la hora de contrastar las fuentes. El editor de El Confidencial Digital cree que no tardaremos mucho en que haya un periodismo de velocidades también en Internet. Achaca la búsqueda del mero flash y el periodismo informativo rápido a que ha sido la novedad. “Internet ha sido el vehículo que corre mucho, pero llegará el momento en que nos paremos”, reflexiona. Por tanto, cree que cabe en la red un periodismo más explicativo, aunque tendremos que esperar aún.
En esta misma línea, piensa que el resto de medios de comunicación se ajustarán a la situación. La historia nos muestra que ningún medio es antagónico a los anteriores, aunque prevé que la pujanza de Internet obligará a redimensionarse a algunos medios preexistentes.
Pese a todo, cree que el que más va a sufrir va a ser la prensa en papel, del que pronostica que acabará siendo una prensa de muy pocas páginas, para pocos lectores, de alto precio y con una gran estructura de reflexión y documentación. “Hay que olvidar el gran público para la prensa en papel”, añade.
Durante el desarrollo de la prensa digital, los periódicos tradicionales han dedicado una parte de sus contenidos al periodismo digital. Han invertido tiempo y dinero, por lo que José Apezarena opina que tendrán que buscar algún retorno económico, ya que “los periódicos tradicionales están perdiendo lectores”. En este sentido denuncia la gratuidad de la información en la red.
No obstante, en contra de las teorías que afirman que todo el mundo es periodista y que Internet debilitará las funciones del periodista, Apezarena apuesta por un fortalecimiento y un mayor requerimiento de las funciones del trabajador de la información en la red. “El periodista va a ser alguien que del mapa de información que hay en Internet sabe presentar lo que es relevante al espectador”, repunta. En esta misma línea cree que el periodista será el encargado de presentar al espectador de manera asequible lo que es relevante y fiable.
El periodista es un experto, un técnico, una persona entrenada en utilizar la información, por ello el también tertuliano de ABC, Punto Radio y La COPE cree que si la información es abrumadora, será más necesaria la presencia del periodista para que el magma informativo se organice.
Cuando el ser humano se comunica transmite noticias, interpreta situaciones, opina y realiza entrevistas, por lo que los géneros periodísticos tienen una existencia natural lógica, por tanto señala el editor de El Confidencial Digital que es muy común que todo ese proceso comunicativo se traslade a Internet. Sin embargo, asistimos al fenómeno imparable de la especialización por lo que, en palabras de Apezarena, los géneros serán tratados de otra manera en la red. “Habrá páginas web especializadas en entrevistas únicamente, otras dedicadas exclusivamente a informaciones…”.
Otra de las características del ciberespacio como es la interacción con el lector está llevando a que en ocasiones se manifieste una falta de prudencia en las Redes Sociales, por lo que, en palabras de Apezarena, estamos pagando la novatada. “Creo que las redes sociales son buenas y útiles”, señala, pero no cree que sea la solución a la comunicación humana, ya que esta debe ser algo personal y no se puede sustituir por la intermediación de las pantallas. “Hay cierto riesgo de individualismo”, alerta.
En cualquier caso, José Apezarena Armiño no tiene ninguna duda en apostar por el futuro del periodismo. “Conforme he ido cambiando de un medio a otro nunca me ha preocupado la parte mecánica, técnica, del periodismo”, afirma el que haya pasado por gran cantidad de medios en su larga trayectoria profesional. Asegura que lo decisivo es la parte periodística, porque lo técnico es algo que se aprende a usar. Lo importante dice que es esa habilidad especial que debemos tener los trabajadores de la información para buscar información, para encontrarla, para cocinarla de manera atractiva, para presentarla, para valorarla. “Eso es un periodista”, señala, y añade que eso se puede hacer en cualquier soporte. “El periodista no es un técnico”, afirma contundentemente, y lo completa diciendo que lo importante es esa capacidad de ver dónde hay información, ordenarla, presentarla, comunicarla atractivamente.
De este modo, El editor de El Confidencial Digital, se muestra optimista con el futuro del periodismo. Tanto es así que llega a reconocer que la llegada de Internet tendrá mayor importancia que la invención de la imprenta de Gutemberg. “La imprenta puso información al alcance de muchos, Internet lo pone al alcance de todos”.

UN PERFIL

“Sentí la necesidad de cuidar y ayudar a las personas”

A sus 44 años de edad sigue sintiendo la necesidad de ayudar a la gente. Aunque nunca había pensado ser enfermera, fue esa necesidad de brindar su colaboración a las personas lo que impulsó a Francisca Pulido Agüero a escoger su profesión.
Esta mujer amante del campo y de la lectura ha vivido uno de los logros más importantes de la medicina, aunque cree que la función de ésta no es ayudar al paciente en el sentido en el que lo hace la enfermería, sino que el trato es distinto en ambas facultades.

Fue antes de nacer su segundo hijo con una inmunodeficiencia severa, similar a la del anterior ya fallecido por el mismo problema un año antes, cuando esta singular enfermera, aconsejada por sus compañeros, tuvo que trasladarse a Italia para realizar un transplante de médula prenatal, ya que esperar hasta después del parto supondría afrontar los efectos de la quimioterapia y las posibles secuelas y repercusiones que ésta causara.
Pese a todos los esfuerzos y sacrificios, se consiguió realizar el transplante en la semana 26 de gestación y, de esta forma, nació su segundo hijo el día 22 de Diciembre de 1997, siendo el tercero en descubrir este logro de la medicina en todo el mundo, ¡Ese día le tocó la lotería!
Francisca, más conocida por ‘Paquita’ en el hospital o ‘Paqui’ simplemente para su familia, está en todo momento al lado de sus pacientes, y, aunque no le gusten los momentos de dolor que muchas veces comparte con ellos, siempre permanece a su lado, dándoles fuerzas y ánimo.
Con su media melena color negro como el carbón y su uniforme a rayas, esta enfermera del Gregorio Marañón de Madrid es un referente para muchos de los que acuden al servicio de nefrología del centro hospitalario. Paquita es un ejemplo de dedicación para muchos, pero, para ella, eso solo es devolver un poco de la ayuda que un día se le brindó.