domingo, 10 de agosto de 2014

Panadera en una galaxia

Su nombre denota a lo sobrenatural, pero su corazón abre la senda hacia lo humano. El trabajo ha marcado una vida de esfuerzo y sacrificio que tendría que verse recompensado con la gratificación y el descanso. Sin embargo, esta última no se encuentra registrada entre las acepciones de su diccionario.
Cuando acaba de superar los 80 años de edad, su jornada laboral dura lo que le dan de sí las horas del día. Sus manos vierten cada mañana la harina que moldea el sabor dulce del día a día.
Entre masa y masa los recuerdos pasan por su mente y esta “Marciana” con los pies en la tierra recuerda cuando montaba de un solo salto en las caballerías y disfrutaba del campo y sus quehaceres. También aprendió, por aquel entonces, a coger la aguja y el dedal y a hilarse de tal manera que jamás se desprendió de ellos.
Se decanta por el pescado antes que la carne. Y en una sopa de letras y números, prefiere operar y quedarse con lo segundo. Aunque, la verdad es que el destino no le dio la oportunidad de sacar el máximo partido a esa cualidad y prefirió que la levadura hiciera fermentar su vida por otros derroteros.
“¡Sí quiero!”. Una frase que cambio su devenir para siempre y sobre la que nadie se pudo imponer. Aunque aún faltaba una década para que el hombre pisara por primera vez la Luna, Sinesio quiso subirse a esta nave espacial para comenzar junto a ella este nuevo viaje.  
Fácil, desde luego, no fue. Las cosas del “espacio” no son sencillas y más en una época en que la tecnología no acompañaba. Sin embargo, su espíritu emprendedor les llevó a poner en su galaxia de Castillo de Bayuela una panadería. Y en “El Alto de Santa Ana” un 21 de agosto de 1961 comenzaba a funcionar el nuevo establecimiento, al que bautizaron como “Panadería Esteban”.
Pero este “hijo” recién bautizado requería de esfuerzo y dedicación, y nuestra protagonista tenía claro qué era lo que había que hacer: trabajar y trabajar. Así consiguió, junto a su marido, colocar los cimientos de futuro que, aunque sin revocar en un principio, pronto empezaron a tomar forma y a revestir los muros del pasado.
Marciana, ahora, recuerda cómo ha cambiado la vida con el paso del tiempo. Rodeada de cinco nietos, y con algunas arrugas más, sabe de la importancia del trabajo y, por ello, no ha cesado ni un momento de levantarse cada día con la ilusión de atender a los bayoleros que vienen a comprar el pan, o a probar las rosquillas “tan ricas” que ella prepara.
En ocasiones, mientras mira alguna corrida de toros en la televisión, ¡esas que tanto le gustan!, les dice a sus nietos: “¡Qué habré hecho yo sin abuelas!”. Y lo cierto es que puede decir que ha conseguido amasar con esfuerzo su vida y la de las personas de su entorno. Su estrella hoy brilla en la galaxia de Castillo de Bayuela y se abre paso por el firmamento como un destello que invita a contemplar su esplendor.

miércoles, 28 de mayo de 2014



Su vida cambió el día que sintió la llamada de la política. Ese día este joven decidió subir el Tajo aguas arriba para consagrarse en la organización de los jóvenes populares y brindar un pedazo de su vida al servicio público. Ahora el PP ha apostado por él en sus listas al Parlamento Europeo y Francisco Javier Bravo, secretario de Nuevas Generaciones de Castilla-La Mancha, piensa que con ello se premia el trabajo de toda la organización juvenil.
Infoactualidad: Con tan sólo treinta años y ya forma parte de las listas del Partido Popular al Parlamento Europeo, ¿Cómo afronta estos comicios?
Francisco Bravo: Con mucha ilusión y muchas ganas de explicar a los españoles y a los toledanos, que es a los que tengo más cerca, lo importantes que son estas elecciones. El Parlamento Europeo que salga de los comicios va a ser el que tenga más competencias de la historia de la Unión Europea, es el Parlamento que va a codecidir muchísimas cosas con el Consejo Europeo y con la Comisión Europea. Por tanto, lo que sí que tengo que decir a todo el mundo es que, por favor, vayan a votar ese día porque hay mucho en juego para nuestro país.

I.: Usted es la única persona de Toledo que irá en esas listas al Parlamento, ¿Qué le parece que hayan apostado en la provincia por usted, alguien joven además, como candidato?

F.B.: Es un honor que tenga el apoyo del Partido Popular de España y de la secretaria general y presidenta del PP de Castilla La Mancha, María Dolores Cospedal, para representar a más de 700.000 ciudadanos de Toledo en esa lista del Partido Popular y, por supuesto, a todos los españoles. Es un honor, pero también una responsabilidad y, de forma inevitable, voy a tener que trabajar mucho para estar a la altura. Desde luego, ganas y trabajo no me van a faltar.

I.: En total concurren a estas Elecciones tres candidatos de Nuevas Generaciones de Castilla-La Mancha, organización de la que es, además, el secretario general, ¿Qué significa para la organización?

F.B.: Es un premio a un grupo de jóvenes que creemos en Castilla-La Mancha, que creemos en España, y que creemos en las ideas del Partido Popular. Al final supone que los tres que vamos; Cristina Molina, la presidenta de NNGG de Castilla-La Mancha; María Roldán, la presidenta de NNGG en Cuenca; y yo; es un premio para toda la organización. Somos una organización de más de 3.000 jóvenes y todos tenemos que estar contentos porque el Partido Popular apuesta por los jóvenes y lo demuestra incluyéndonos en sus listas.

I.. Los jóvenes se benefician de ayudas comunitarias, de la legislación de la Unión o sin ir más lejos del programa Erasmus ¿Cree que es importante para los jóvenes estar presentes en Europa?

F.B.: Es fundamental. Nosotros, la generación de los 80, sobre todo yo que nací en el 84, no concebimos a España sin ser parte de la Unión Europea, tampoco concebimos a Europa si España no está en la Unión. Europa es un espacio de oportunidades y un espacio muy competitivo, por eso es necesario desarrollar políticas comunitarias en educación, políticas en idiomas, o empleo, como las que el presidente Rajoy ha conseguido traer para España, por ejemplo los 1.800 millones de euros que ayudarán a que los jóvenes que desafortunadamente no tienen un empleo puedan encontrarlo. Los jóvenes no tienen que estar apartados de la política y tampoco de Europa.

I.: ¿Por qué dentro de esas oportunidades que brinda Europa la mejor opción sería el PP y no el PSOE?

F.B.: El Partido Socialista siempre ha sido el partido de bajarse los pantalones. El señor Zapatero, cuando iba a negociar a Europa, en lugar de pensar en los intereses de los jóvenes españoles, sólo quería hacer amigos, quería que le dieran abrazos. Y eso nos ha costado muchos miles de millones de euros a los españoles. Un ejemplo es la negociación de la remolacha, ¡Cuánto daño ha hecho al campo castellano-manchego y al español! Otro ejemplo es la caída del tratado de Niza, que en tan buenas condiciones nos dejaba a España para aportar a la Unión Europea. El entonces presidente Zapatero nos vendió. Por eso el Partido Socialista, de esa señora que empezó trabajando en Ferraz de telefonista, nos ha vendido en Europa.

I.: Frente a ello proponen a Cañete, que uno de sus mayores éxitos ha sido el de conseguir garantizar las ayudas de la PAC en un contexto en el que en la Unión se ha reducido la partida para esas ayudas…

F.B.: Lo primero que tengo que decir es que es un honor poder estar en una lista encabezada por Miguel Arias Cañete. Sin duda es un ejemplo de servicio público; desde jovencito ha trabajado por una España que merezca la pena y por una España de oportunidades. Ese trabajo y esa vocación de servicio público han conseguido éxitos importantes. Por ejemplo, cuando empezó su trabajo en el Ministerio nos encontramos que gracias a las negociaciones del Partido Socialista que, por lo que sabemos, estaba alineado con Alemania, cuando nosotros deberíamos de estar alineados con los países del sur, ya que esos son los intereses que defendemos para la PAC, las previsiones eran nada optimistas: íbamos a perder la mitad de los fondos europeos. Con Miguel Arias Cañete, cuando el conjunto de millones que se van a destinar desde Europa se van a ver reducidos, España va a mantener absolutamente todos los fondos de la PAC. Es más, en dos años, Cañete ha conseguido que la renta agraria aumente un 9%, mientras que con el PSOE disminuyó un 15%. Y ese es el ejemplo de lo que significa trabajar por los españoles. En el caso del ámbito de la agricultura y la ganadería, ha conseguido ganar capacidad económica para los agricultores y ganaderos.



I.: A pesar del currículum que abala a Miguel Arias Cañete su principal enemigo será el descontento ciudadano, que  podría llevar a muchas personas a emplear su voto de castigo o a abstenerse de cara a los comicios, ¿Cree que ese descontento ciudadano pasará factura al Partido Popular?

F.B.: Los españoles tienen que saber que tienen que elegir entre dos tipos de política: esa gente que hizo que la prima de riesgo aumentara en España más de un 900 por ciento o el partido que ha conseguido que la prima de riesgo disminuya un 90 por ciento. El Partido Socialista, que hizo que el paro juvenil aumentara de forma brutal, que hizo que los datos de la EPA aumentaran hasta cifras bochornosas y, por otro lado, hay un partido que ha hecho que empecemos a crear empleo. El paro juvenil en Castilla-La Mancha, según los últimos datos que tenemos, ha disminuido en  más de 7.000 jóvenes en tan sólo un año, lo que significa que se ha reducido en torno a un 11%. Por tanto, los españoles tienen que saber, para ir a votar con ganas, que el día de las Elecciones Europeas decidimos entre dos cosas: el cambio que hemos empezado con el Partido Popular hacia la prosperidad o el retroceso de los socialistas.

I.: Si  no fuera político, sino un ciudadano más, ¿Cree que se abstendría de ir a votar en estas elecciones?

F.B.:Yo creo que la política más allá de la opción que cada uno decida apoyar está ahí para que los ciudadanos creamos en ella. Hay siempre otras opciones de forma de gobierno, pero yo creo que la democracia es la mejor, en la que todos los ciudadanos tenemos voz. Hace poco perdíamos a uno de los artífices de la democracia en España, Adolfo Suárez, y con él aprendimos que la democracia la hemos ganado entre todos y la democracia la tenemos que defender entre todos. Y eso sólo se puede hacer de una forma: yendo a las urnas cada vez que tengamos que elegir.

I.: ¿Pensó alguna vez que llegaría a ser candidato en unas elecciones europeas?

F.B.: Sinceramente no, aunque en el colegio siempre me gustó ayudar a mis compañeros y desde luego sí que hay una vocación de servicio público, pero nunca pensé que iba a ser desde la política. Yo hace unos años me sumé al proyecto de Nuevas Generaciones de Castilla-La Mancha con el que fuera presidente, Paco Núñez; me enganché, me puse a trabajar, vi que lo que se hace en NNGG es importante, que con ello ayudamos a los jóvenes de Castilla-La Mancha y España, y, desde ese momento, me impliqué del todo. Yo soy Ingeniero de Telecomunicación y yo pensaba que mi futuro profesional estaba ahí. Y desde luego que es ahí donde estaré cuando esta etapa de ayuda a los jóvenes termine.

I.: Usted es aquel chico que salió de un pequeño pueblo de Toledo y empezó a recorrer pueblos y a trabajar con los jóvenes. Ahora que ha llegado a ser candidato en unas elecciones sin ser el “amigo de…” o “el primo de…”. ¿Cree que la política es accesible a todo el mundo o se basa en “amiguismos”?

F.B.: Todo el mundo puede participar en política y todo el mundo debe participar en política. Yo siempre comparo Nuevas Generaciones con una forma más de hacer voluntariado. Hay gente que opta por ir a comedores para hacer voluntariado y ayudarles a que puedan comer todos los días; luego hay gente que, con una vocación de servicio público, y de forma altruista, nos ponemos a trabajar por unos ideales, los ideales del Partido Popular, y por la libertad, aquella en la que cada uno decide lo que quiere ser, y que en lugar de encontrar trabas en una administración lo que hace es encontrar puertas abiertas. En definitiva, todo el mundo tiene que participar en política en mayor o menor medida; unos votando, otros participando de manera altruista afiliados a un partido político, y luego habrá otros, como a mí me ha tocado durante estos meses, que les toque una responsabilidad un poco mayor y dar la cara.



I.. ¿Qué le ha enseñado cada kilómetro que ha recorrido?

F.B.: Son muchos los kilómetros y muchas las enseñanzas. Castilla-La Mancha está colmada de pequeños pueblos en los que la gente es especialmente bondadosa y trabajadora, que quizás no tienen demasiado, pero que gracias a la tierra, trabajándola, con los medios de los que disponen, que muchas veces no son muchos, consiguen sacar adelante una familia, sacar adelante un proyecto. Castilla La Mancha me ha enseñado esa fuerza de superación que tenemos aquí en esta tierra, que de nuestra tierra sacamos vino, el mejor aceite de oliva, que conseguimos con nuestro trabajo, con nuestro esfuerzo. Con el trabajo de nuestra familia y su sudor conseguimos obtener a veces hasta una carrera universitaria que sin el trabajo y el apoyo de nuestra familia no habría sido posible.

I.: ¿Le falta a la política estar más en la calle?

F.B.: Es algo que siempre se dice y yo creo que es verdad, pero con matices. Yo veo como cada día nuestros políticos, la presidenta Cospedal, se recorren nuestra tierra a lo largo y a lo ancho; van a los pueblos, hablan con la gente, están con ellos. Sin embargo sí que es verdad que hay que hacer un esfuerzo mayor de abrir los despachos de los políticos a los ciudadanos. Y en eso estoy, en eso estamos. A toda la candidatura nos han pedido que estemos con la gente.

I.: ¿Cómo le dijo a su familia que iba a ir en esas listas al Parlamento Europeo?

F.B.: Cuando yo dije a mi madre: “mira, que voy a ir en la candidatura del PP a las elecciones europeas”, ella me preguntó: “hijo, ¿a ti te hace feliz?”, y yo le dije que muchísimo. Pues ella me respondió que, si era lo que yo quería, ella también se alegraba.

I.: Se alegró su madre y es de suponer que El Puente del Arzobispo, su pueblo, también…

F.B.: Mi madre quedó viuda teniendo yo seis años y, desde luego, esa falta que siempre tenemos del padre me ha hecho sentir que yo en mi pueblo, con todas las familias, me haya sentido acogido y suplía, en cierto modo, esa carencia que yo tenía, quizás por perder a mi padre antes de tiempo. Siempre he sentido el cariño de El Puente del Arzobispo y yo intento siempre que puedo devolverles ese cariño, porque se lo merecen. Y, desde luego, que siempre que ha habido una buena noticia para mí los puenteños se han alegrado.

I.: Si tuviera que situarse frente a todo el Parlamento Europeo y dejarles un mensaje, ¿Cuál sería?

F.B.: El mensaje más simple y más importante que necesitamos en nuestro país: “miren, señores del Parlamento, en España necesitamos su ayuda, necesitamos su colaboración para acabar con la lacra del paro. Necesitamos que pongan sobre la mesa todos los recursos que tiene la Unión Europea para que trabajando y poniendo esos recursos a disposición del empleo consigamos bajar esa drástica tasa de paro que nos encontramos, que recibimos, que heredamos y que con el trabajo del Gobierno de Rajoy y en Castilla-La Mancha de la presidenta Cospedal estamos empezando a atajar”.

I.: ¿Será Cañete la persona ideal que represente esos intereses en Europa?

F.B.: Miguel Arias Cañete es una persona cuyo currículum le avala. Es abogado del estado, es una persona que habla cuatro idiomas y, además, ahora está aprendiendo chino. Es una persona que conoce la Comisión Europea, porque ha sido comisario Europeo, y también la Unión Europea porque ha sido Parlamentario. Por tanto es una persona que está preparada frente a otra persona que es incomparable. En cualquier caso, nosotros no estamos contra nadie, sino en presentar nuestras propuestas y en luchar contra la abstención, que es nuestro principal enemigo.


martes, 29 de abril de 2014

Los ojos de Farias se abren a la eternidad

Su muerte ha roto el abrir y cerrar de ojos que le caracterizaba. Jurista, catedrático y exdecano de la Facultad de Ciencias de la Información siempre abogó por la defensa de la empresa informativa y de las libertades. El Departamento de Periodismo IV, del que fue director, hoy llora la ausencia del maestro Pedro Farias, que deja una trayectoria marcada por una fuerte vocación.

Tras sus pupilas, que se cerraron definitivamente el pasado 22 de abril, se hacía sentir el calor, la tolerancia y la comprensión de un hombre dispuesto a hallar siempre la solución más justa. Le gustaba hacer suyos los problemas de los demás y demostraba a menudo cierta generosidad ante ellos.
Eso lo saben bien en el Departamento de Periodismo IV, aquel en el que ejerció como director desde abril de 1996 hasta 2002. Ellos no esperaron al momento de su muerte para mostrarle su gratitud, sino que con la publicación del libro homenaje “Reflexiones en torno a la Libertad de Empresa Informativa”, en el que participaron ilustres profesores de más de una veintena de universidades españolas, ya le mostraron su reconocimiento en el momento de su jubilación.
Manuel Sevillano, autor del epílogo del libro, y antiguo compañero de Farias, lo define como un hombre del renacimiento, con grandes conocimientos, y aficionado al debate. Pero sin lugar a dudas, lo que más destacan en el departamento que fue su casa es su fuerte vocación universitaria.
Doctor en Derecho, licenciado en Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales y, además, diplomado en Sociología Política encontró en el periodismo el mayor objeto de su defensa.
Sus publicaciones así lo recalcan. Entre ellas, Sevillano destaca, tanto como por su contenido, como por la defensa de la libertad como pilar básico, el libro titulado “En torno a la libertad de empresa informativa”. Sin embargo no es el único. Otros tomos como Dialéctica moderna y Estado” o “Libertades Públicas e Información” han dejado constancia de la pluma del también humanista y poeta nacido en Vizcaya.
“Ellos, los que han muerto con una cámara en la mano, los que son víctimas del terrorismo, los que padecen persecución por su sinceridad contratada, son tu mejor espejo”, decía Farias en su “Carta a un joven periodista”.
Promovida por él, en 1997, se levantó una escultura en la entrada de la Facultad dedicado a quienes dieron su vida por defender las libertades informativas, monumento que hoy continúa en ese lugar frente a la fachada del emblemático edifico gris.
Si se contempla esta fachada y se abren los ojos se ven pasar de un lado hacia otro a estudiantes del mundo de la información, si se cierran y se puede dar paso a lo más profundo: “No eres un mensajero del cuarto poder. Eso no es sino una atinada metáfora de Burke. Eres mucho más, eres el soporte profesional del control social de los poderes”.
Aquellas clases del maestro, con aquel abrir y cerrar de ojos, reflejaban la realidad con el toque más profundo de ella.
Hoy, aquellos ojos se han cerrado para siempre. Pero en ellos queda la profundidad de su escuela, que seca sus lágrimas para poder contemplar la sabiduría que aquellos ojos han dejado abierta para la eternidad.  




lunes, 28 de abril de 2014

Antonio Dueñas: “Con este libro me parece haber encontrado el camino que quizás debiera de haber entendido hace años”

Podría parecer que Antonio Dueñas ha saltado al ruedo con la publicación de ‘Retórica y Creación’, un libro que representa años de investigación en este ámbito. Sin embargo al entrevistado difícilmente le verán en uno, puesto que los toros no es algo que vea ni desde la barrera. Con su traje, ‘no de luces’, pone luz a este tomo, con el que parece haber alumbrado el sendero que, según él, debiera haber emprendido hace años.

Infoactualidad: Presenta este libro aquí, en la Facultad, en la que lleva dedicado a la docencia desde el año 1986. Tras tantos años en esta casa, como profesor y actualmente impartiendo clase en uno de los máster, ¿Qué supone presentar aquí esta publicación?
Antonio Dueñas: Me alaga que se haga una presentación de este ámbito porque hay muchos tópicos y malentendidos con la retórica. De lo que trata el libro precisamente es de clarificar cuál es el origen y los postulados de la retórica, sus conexiones con la filosofía, con la ética, o con los sofistas, que tienen muy mala prensa y no debería ser así. En ese sentido, me alegra que a través de la Biblioteca y la Editorial Fragua se haga esta presentación y pueda llegar al mayor número de personas y alumnos. No espero tampoco que sea un best-seller.  

I.: Tras muchos años de dedicación a la investigación del mundo de la retórica se ha consagrado ’Retórica y Creación’, ¿Qué significa para usted, como investigador, la presentación de este ejemplar?
A.D.: El libro supone una investigación personal; a través de la lingüística y de la pragmática se trata de ir llegando a la retórica. Personalmente me parece haber encontrado el camino que quizás debiera de haber entendido hace muchos años. En segundo lugar, me gustaría que todos los que se acerquen a la lengua, a la crítica literaria, y a todos estos estudios humanísticos, tuvieran la posibilidad de tener una idea más clara de la que se debiera discutir, pero en ningún caso la ignorancia absoluta, que ha sido la tónica en los últimos 200 años sobre la retórica. La retórica no es lo superfluo, sino que es algo mucho más complejo que se ha ido desarrollando durante siglos.

I.: Teniendo en cuenta que la retórica serían los procedimientos y las técnicas de utilización del lenguaje, ¿se podría decir que para los alumnos de esta Facultad es más importante aún si cabe tener un conocimiento de  esta disciplina?
A.D.: Yo creo que sí, porque la tendencia en los últimos años ha sido la de que se adquieran competencias y destrezas; pero en la retórica lo que se hace desde el principio, desde Protágoras, es unir ese tipo de técnica, de saber manejar la lengua, con un planteamiento mucho más profundo de la lengua con el pensamiento. En ese sentido, la retórica lo que indica es que el camino del conocimiento lo empieza la lengua. No nos podemos limitar a formar alumnos en destrezas y habilidades. La Universidad debe ser otra cosa. Los griegos dicen que eso es la techné, pero luego está la Episteme. Cuando se relaciona la lengua con el pensamiento aparece ese camino.

I.: En este libro se hace un recorrido que comienza en la Grecia clásica, sigue por la Edad Media, y analiza el progreso en el mundo de la retórica. Pero el progreso no es siempre un avance. Hay una frase que se le atribuye en la que señala que la evolución no tiene que ser siempre para delante, y pone el ejemplo del pulpo, “que come y hace sus necesidades por el mismo agujero”.
A.D.: Es verdad que alguna vez lo dije hablando de la evolución biológica. Es muy curioso, porque la evolución del cerebro humano no es racional, no hay una línea evolutiva progresiva, sino que es una línea muy caótica e imperfecta. Decía la italiana y Premio Nobel de Medicina Levi-Montalcini, en su libro “Elogio de la Imperfección”, que el cerebro es como si en la base pones un coche de los años 30, encima uno de los años 60 y luego pones un coche actual. No hay un proyecto a largo plazo, sino que va hacia delante y hacia detrás. Eso hace que el ser humano tenga esta capacidad que no tienen otros animales. La cucaracha, por ejemplo, es así desde hace millones de año y no cambia.

I.: Para que se dé la retórica hay que tener en cuenta dos factores: la inventio, o creación de contenidos, y la dispositio, que sería la organización de esos contenidos. ¿Se desarrollan estos factores de forma acertada en la sociedad?
A.D.: Aunque no se expliquen detalladamente, en el proceso retórico están presentes en cierto modo. Cuando a un niño en el colegio se le dice que tiene que hacer una redacción sobre algo, le dices: “piensa y anota cosas que se te vayan ocurriendo y lo combinas luego de tal forma que se pueda escribir una cosa coherente”. El proceso retórico es eso. Lo que pasa es que existe ese prejuicio, que ya enunciaba, desde hace siglos y no se considera en su justa medida. En la edad media, por un proceso escolástico, se establecieron estas bases como si hubiese que seguir ese orden, pero no hay que seguir ese orden. No hay que seguir un orden, ese es el anquilosamiento típico de la edad media.

I.: ¿El conocimiento de las técnicas de la retórica ayuda a distinguir, por ejemplo, cuando hay manipulación mediática?
A.D: Claro. Aristóteles ya empezó a darse cuenta de que la retórica tenía mucha difusión y que había que estudiarla, y admite ciertas cosas. Después los sofistas, y más tarde Quintiliano y otros, dicen una cosa muy elemental y es que debe de haber un comienzo, una narración y un final. Entonces dicen: “¡ojo!”, ¿de qué se va a escribir? Es difícil empezar a decir algo sabiendo que hay mucha gente en contra. El comienzo trata justamente de contrarrestar la casi segura opinión contraria de un auditorio. Eso se aprende, eso es la tecné. Luego está en cómo cada uno lo elabore.

I.: ¿Qué supone el paso del mito al logos, a la palabra?
A.D.: La retórica aúna dos corrientes. Una es la época mítica, hasta Sócrates, que ahí ya había una serie de personajes, de hombres divinos. Estos brujos tenían una serie de capacidades, una de ellas era la de hablar de tal forma que se quedaban escuchando atónitos.  El prototipo de esto era Pitágoras. La retórica toma esta parte, que es la parte de la persuasión, dirigida al aspecto emocional. A ella se añade, más tarde, también la parte dialéctica, lógica, la del razonamiento.

I.: En el mundo clásico la Aletheia, el camino de la verdad, era el bien supremo; la doxa, la opinión, lo despreciable. En la actualidad la opinión pública se ha convertido en la reina de los mares de la sociedad, ¿Cómo afecta a la retórica que la opinión tenga tanto peso en la actualidad?
A.D.: Este problema se plantea ya con los sofistas, en concreto con  Protágoras y Sócrates. Se pasa de la Aletheia de Platón, la verdad absoluta, a cuando llega Protágoras, en el siglo V, a decir: “no tengo razones para negar la existencia de los dioses, pero tampoco para decir que existan”. Ahí se monta un cirio y le echan a Protágoras de Atenas. Empieza así ese concepto de Doxa. Eso debe ser analizado con dos conceptos: el de la ética personal y el de la moral pública. Esto es importantísimo porque  todas las opiniones son libres, pero no todas son respetables, porque chocan con los principios éticos que defendía Protágoras, como el de ‘bien común’. Se está imponiendo mucho en los medios el decir “es que es mi opinión”, pero no todas son respetables, como por ejemplo ir en contra de algo probado científicamente.

I.: ¿Está unida la retórica a la defensa de una opinión?
A.D.: La retórica está muy unida a la argumentación. Un discurso en el que se trata de convencer necesita de argumentos. Estos  se discuten, y luego podrás tener la razón o no. Sin embargo, a lo que asistimos es a aferrarse a lo que uno piensa: “yo tengo esto y no me convence nadie”.

I.: ¿Debe ser el diálogo el principal cauce de toda sociedad?

A.D.: Protágoras escribió Antilogías, que no conocemos, ya que le quemaron los libros por dudar de los dioses. Ahí trata de introducir su día-logos, es decir, discutir la posición del otro. Si tú me convences, yo encantado. Si alguien te convence no es una derrota es una victoria de la razón. 

domingo, 13 de abril de 2014

Un cartero del destino


Sus labios recitan poesía. Lo hacen, además, en el día del año dedicado a este género. Hoy comienza la primavera y Saturnino Martín Amigo siente que sus versos, a sus 93 años, nunca han dejado de florecer.
“Yo empecé a vivir muy pronto”, dice sentado en su casa, que no está en Troya, sino en el pequeño pueblo de Garciotum, aunque lo cierto es que una Elena no le falta en su vida. Pero antes de construir junto a ella su castillo de amor, nuestro personaje vivió en sus propias carnes el trabajo de una época en las que las cosas no eran fáciles.
Tenía tres años y ya acompañaba a su padre al campo agarrado a la espuerta que llevaban las caballerías. Pronto perdió el miedo. A los ocho años, tal y como recuerda ahora como anécdota, perdió las cabras que cuidaba, y eso que era su primer día con ellas. Sin embargo ello le valió para aprender que las cabras de noche no caminan y que siguiendo su rastro se puede llegar a ellas. Probablemente ello sea uno de esos tantos consejos de su padre que nunca ha borrado de su mente.
Y es que todo el conocimiento no está en la escuela, pues este amigo de sus amigos jamás la pisó. Pero hubo un hombre, Felipe Nombela, el maestro, que supo ver la inteligencia que guardaba en su aún pequeña cabeza. “Este hombre fue el que me dio a mí la vida”, dice con la vista en la pasado.
Saturnino iba aprendiendo de la vida y a la vez iba forjando unas ideas que le marcarían para el resto de los años. “Soy Socialista”, así se define. Sin embargo, para él el socialismo pasa por seguir los ideales de su fundador, Pablo Iglesias, y desde su libro “Vivencias inolvidables de un socialista toledano” hace una llamada a los herederos de estas ideas para comportarse así.
Los susurros del pasado se desplazan por su mente hasta el presente. Recuerda cada momento vivido como si desde entonces solo hubieran pasado unas horas. “¡La Guerra civil!”, pronuncia con su voz fuerte y bailarina, que aún conserva. Ese acontecimiento marcó el resto de su vida.
Y con ese aire de libertad con el que había soñado durante todo “El Franquismo” recibió la carta de la democracia. Los sobres empezaron a depositarse en las urnas con la fuerza de un país renovado. Y ese día, ese sobre que depositó Saturnino era distinto de todos los que había llevado anteriormente como trabajador de correos, pues representaba su derecho a decidir. Esos aires de libertad, impulsados por la nueva Constitución, le llevaron de nuevo a sacar su poesía y ensalzar en ella aquel artículo 20 de la carta suprema que recoge la libertad de expresión.
Capotazo tras capotazo llegó su jubilación. Y, con ella, se sienta cada tarde en el palco de su casa para ver la corrida que la “caja tonta” le hace llegar. Toros y poesía nunca faltan. Y si el poeta Federico García Lorca unió parte de su poesía a los toros, Saturnino ha demostrado que él no es menos. La muerte de “El Yiyo” partió más de un corazón. A él le dedicó una pieza de esas que sabe hacer. “Escribo siempre y he escrito de todos los sitios a los que he ido”, asegura acercando la mirada al frente con sus gafas de pasta.
Sus obras son cosas del destino, y forjadas con el corazón. La gloria y el infierno, para él, están en la tierra. Y es en ella donde espera ser cartero y recoger en cada sobre un pedacito de su vida por medio de su poesía.

lunes, 24 de marzo de 2014

El presidente de la transición recibe el adiós de su pueblo

Foto: Juan Carlos Gómez
El salón de los pasos perdidos del Congreso de los Diputados ha servido de encuentro para el primer presidente de la transición española con su pueblo. Adolfo Suárez ha unido a España una vez más y ha sacado el sentir de los españoles que han querido dar su último adiós a uno de los principales impulsores de la Constitución actual.

El cielo llora la muerte del líder de la UCD y deja caer débiles gotas a primeras horas de la tarde. Miles de personas guardan una fila kilométrica para dar su último adiós al hombre que supo permanecer en pié cuando la democracia se balanceaba.
Cada persona con una historia que contar. Cada corazón con un sentir. Pero todos con una imagen hoy en su mente, la del hombre que sembró en España las bases de la actual democracia y consiguió su estabilidad.
Y es que ni las condiciones físicas, ni la edad, hoy han sido un impedimento para decir adiós a Adolfo Suárez. Tras la larga cola de más de tres horas todos esperan para poder decir en unos segundos “Adiós presidente”.
“Nos mueve la pena”, asegura un matrimonio que ha venido desde La Puebla Nueva, en Toledo, para despedirse de uno de los padres de la democracia. “Tenía que haber 20 o 30 ministros como él”, añade el matrimonio.
Y es que si hoy se destaca algo en especial, ello es el compromiso vocacional que el primer presidente tuvo hacia su pueblo. Hoy no se entiende de edades y desde los más mayores hasta los más jóvenes le han querido rendir su pequeño homenaje.
Ese es el caso de Rubén y Maite, dos compañeros de Pamplona que esta mañana, estando en la universidad, han decidido venir a Madrid a visitar el ya cuerpo sin vida de Adolfo Suárez.
Las cuatro horas que han hecho de viaje los jóvenes no han sido impedimento para llegar hasta aquí. La ilusión ha sido su compañera de viaje. “Creemos que ha hecho mucho por este país”, asegura Rubén, satisfecho de haber llegado a Madrid, aunque sabiendo que aún le faltan más de tres horas para poder pisar la entrada del Congreso.
Y la fila avanza y avanza y las personas, que aguardan su turno con impaciencia, entablan conversaciones unos con otros haciendo de esas pocas horas un momento de unidad de los unos con los otros.
Aquel mensaje que dejó Suárez en la transición de unidad de un pueblo que salía de la dictadura franquista se puede ver reflejado en las filas que esperan para verlo por última vez. Diferentes signos políticos, disparidad de opiniones, pero un único pueblo: España.
A medida que se avanza en ese recorrido de ilusión con sabor a despedida las anécdotas se suceden. Dos hermanas de Las Siervas de María y Ministras de los enfermos recuerdan cómo se vivió el momento de la transición en el convento. “Vivimos el momento en el que estábamos con ilusión y esperanza desde el convento. Todas unidas”, dice una de ellas.
Ambas, que aseguran no tener color político, señalan que “el logro de Suárez fue romper con las divisiones de España”. En el mismo sentido, afirman haber vivido muy de cerca la enfermedad de su mujer y su hija, lo que les permitió acercarse más a él.
Claveles blancos y rojos, principalmente, colorean el paso hasta los pies del presidente. Sus portadores se impacientan a medida que suben la Carrera de San Gerónimo en dirección a la Puerta de los Leones.
Al fondo, brilla el silencio y reina la calma. El presidente yace en el medio del Salón de los Pasos Perdidos entre los españoles que vienen a su encuentro. Con ese silencio, Infoactualidad, como uno más, sale de la sale, y con una leve mirada hacia atrás dice: “Hasta siempre, presidente”.
Dicho esto, cada vida vuelve a su destino sabiendo que tras ellos queda el reflejo del que fue el primer presidente de la democracia y el hombre que supo dar a España el color de progreso y libertad.